La Oficina de Demostraciones de Energía Limpia (OCED) del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) ha anunciado una financiación de hasta 304 millones de dólares para cuatro proyectos que ensayarán tecnologías de captura de carbono, según informó el DOE en su página web oficial el 4 de febrero. Estos proyectos piloto a gran escala se llevarán a cabo en centrales eléctricas y plantas industriales de Kentucky, Mississippi, Texas y Wyoming, y podrían evitar la emisión a la atmósfera de más de 500.000 toneladas anuales de dióxido de carbono (CO2). Por ejemplo, se destinarán 95 millones de dólares a la refinería de Big Spring (Texas), que desplegará un innovador proceso de captura de carbono tras la combustión para reducir las emisiones. El objetivo de estos proyectos de prueba es ampliar la adopción de la tecnología de captura de carbono y reducir los costes para su posterior aplicación en otras refinerías de petróleo e instalaciones industriales.
Los incentivos para estos cuatro proyectos seleccionados proceden de la Ley Bipartidista de Infraestructuras aprobada en 2021. La ley autorizó nuevas inversiones por valor de 12.000 millones de dólares para apoyar la tecnología de captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS), junto con la importante financiación que ha concedido a una serie de planes de reducción de emisiones. El pasado diciembre, el DOE concedió 890 millones de dólares a tres proyectos de captura de carbono en dos centrales eléctricas de gas natural y una central eléctrica de carbón, con un potencial de reducción conjunta de las emisiones de 7,75 millones de toneladas al año. Cabe destacar que la financiación también se concede al amparo de la Ley Bipartidista de Infraestructuras. Según estimaciones del DOE, para alcanzar el objetivo de emisiones netas nulas de Estados Unidos en 2050 será necesario capturar y almacenar anualmente entre 400 y 1.800 millones de toneladas de CO2 procedentes de fuentes de emisión.
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