La siderúrgica sueca SSAB AB [SSABA:SS] ha anunciado una inversión de 4.500 millones de euros (4.830 millones de dólares) para construir una minifábrica sin combustibles fósiles en Lulea (Suecia), según informó Reuters el 2 de abril. La empresa afirmó que la nueva planta presenta menores costes fijos, mayor eficiencia, plazos de entrega más cortos, así como costes de dióxido de carbono (CO2) eliminados. En concreto, la fábrica utilizará materias primas como hierro esponjoso libre de fósiles procedente de la planta de demostración Hybrit de la siderúrgica en Gallivare y chatarra reciclada. Se espera que comience a producir a finales de 2028 y que funcione a pleno rendimiento un año después, con una producción anual prevista de 2,5 millones de toneladas. Una vez finalizada, SSAB cerrará su actual sistema de producción basado en altos hornos. Se prevé que esta medida supondrá una reducción de 7% de las emisiones totales de CO2 de Suecia.
SSAB, el mayor emisor de carbono de Suecia, se prepara para una transición a gran escala hacia un funcionamiento sin combustibles fósiles, en consonancia con el objetivo más amplio del país de lograr emisiones netas nulas para 2045. El año pasado, SSAB también anunció la decisión de pasar a la producción sin combustibles fósiles en una planta de Oxelosund (Suecia), con lo que se espera eliminar las emisiones de CO2 de Suecia en 3% adicionales. Sin embargo, el mercado ha expresado su preocupación por el importante gasto adicional que supondrá la reconversión a la producción sin combustibles fósiles, sobre todo en los próximos cuatro años, dada la falta de apoyo gubernamental. SSAB sigue siendo optimista sobre el crecimiento a largo plazo de su cambio a la producción de metales sin carbono, previendo un aumento anual de beneficios de al menos 10.000 millones de coronas suecas (930 millones de dólares) a partir de 2030.
