Tampines, la mayor ciudad residencial de Singapur, planea ampliar a toda la ciudad en 2024 un programa piloto que convierte los residuos en compost y agua, según informó Strait Times el 9 de abril. En enero de 2020, el ayuntamiento de Tampines instaló un digestor de residuos alimentarios en un centro de barrio de Tampines West, que ayuda a seis comerciantes locales a procesar hasta 400 kilogramos de residuos alimentarios al día y descomponerlos en abono y agua mediante microbios. Procesar los residuos alimentarios en su origen tiene una menor huella de carbono y menores costes en comparación con el transporte de los residuos a plantas de procesamiento más grandes, según un diputado de Tampines.
Singapur generó 665.000 toneladas de residuos alimentarios en 2020, lo que supone un descenso de 11% respecto a las 744.000 toneladas generadas en 2019. Por otro lado, la ciudad-estado ha aumentado gradualmente su tasa de reciclaje de residuos de alimentos de 13% en 2015 a 19% en 2020. En octubre de 2019, el país promulgó la Ley de Sostenibilidad de Recursos (RSA, por sus siglas en inglés) que obliga a instalar sistemas de tratamiento de residuos alimentarios in situ en los nuevos grandes locales comerciales e industriales a partir de 2021. La RSA también exige que los grandes generadores de residuos de alimentos comerciales e industriales segreguen sus residuos de alimentos para su tratamiento a partir de 2024. En el marco del plan de Singapur hacia un país sin residuos, el país pretende aumentar la tasa global de reciclado a 70% y reducir el vertido de residuos per cápita al día en 30% para 2030.
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