Los delegados de la Unión Europea (UE) han acordado una nueva ley que exige un aumento significativo de las estaciones de recarga de vehículos eléctricos e hidrógeno en las principales redes de transporte europeas, según informó ESG Today el 28 de marzo. La medida pretende realizar una transición hacia un transporte de emisiones cero y responde a las preocupaciones de los consumidores en materia de repostaje. Según la ley, las estaciones de recarga rápida con una potencia mínima de 150 kW para turismos deberán instalarse al menos cada 60 kilómetros (km) a lo largo de la red transeuropea de transporte (RTE-T) de aquí a 2025. Las estaciones de recarga dedicadas a vehículos pesados (de al menos 350 kW) se instalarán cada 60 km en la red principal de la RTE-T, y cada 100 km en la red global de la RTE-T a partir de 2025. La ley también exige el despliegue de una estación de repostaje de hidrógeno cada 200 km a lo largo de la red básica de la RTE-T para 2030.
El acuerdo llega la misma semana en que los miembros de la UE alcanzaron un acuerdo histórico para garantizar que todos los coches nuevos que se vendan en la UE estén libres de emisiones a partir de 2035. La falta de estaciones de recarga y de puntos de repostaje de hidrógeno se considera uno de los principales factores que obstaculizan la transición. Los nuevos estatutos sobre emisiones del transporte respaldarán el paquete de medidas de política climática de la UE para 2021, denominado "Fit for 55", cuyo objetivo es reducir las emisiones totales de la UE en al menos 55% para 2030 en comparación con los niveles de 1990 y lograr la neutralidad de carbono para 2050. Ismail Ertug, que participó en las negociaciones de la nueva ley, declaró que la descarbonización del sector del transporte es crucial, ya que sigue siendo una fuente importante de emisiones.
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