En una próxima reunión a puerta cerrada de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), el Reino Unido y la UE instarán a los países más ricos del mundo a poner fin a las subvenciones a las explotaciones extranjeras de petróleo y gas y a la minería del carbón, según informó el Financial Times el 29 de octubre. La propuesta, de prosperar, podría dar lugar a una reducción significativa del apoyo financiero a proyectos de combustibles fósiles en el extranjero y facilitar la transición hacia fuentes de energía más limpias. Según datos del grupo estadounidense de campañas medioambientales Oil Change International, entre 2018 y 2020, las agencias de crédito a la exportación de los países de la OCDE gastaron unos 41.000 millones de dólares al año en apoyar proyectos de carbón, petróleo y gas. El gasto fue casi cinco veces mayor que su apoyo a proyectos de energía limpia durante el mismo período.
La propuesta se basa en el compromiso de algunos países de la OCDE de alinear sus instituciones financieras públicas con los objetivos climáticos del Acuerdo de París. Sin embargo, la iniciativa requiere un consenso más amplio entre los Estados miembros de la OCDE, ya que algunos países de la OCDE, como Japón son Corea del Sur, siguen dependiendo de las importaciones de combustibles fósiles. Por otro lado, la propuesta de poner fin a las subvenciones a proyectos extranjeros de combustibles fósiles también pone de manifiesto la persistencia de las subvenciones a la industria de los combustibles fósiles dentro de la UE. La Comisión Europea reconoció que, durante la crisis energética de 2022, el total de subvenciones a proyectos de combustibles fósiles dentro del bloque se disparó hasta los 122.000 millones de euros, frente a los 56.000 millones del año anterior. Este alarmante aumento demuestra la necesidad de tomar medidas inmediatas para limitar los combustibles fósiles.
Fuentes:
https://www.ft.com/content/b4d0e4be-aa81-4345-a004-b76cafc5129e
