Australia ha suavizado su propuesta de normativa sobre emisiones de vehículos, que multará a los fabricantes de vehículos de emisiones intensivas e incentivará a los que produzcan o importen vehículos más limpios, según informó Reuters el 26 de marzo. Las revisiones consisten en reclasificar algunas camionetas populares, utilizadas habitualmente por constructores y agricultores australianos, como vehículos comerciales ligeros que no tienen que cumplir normas más estrictas de ahorro de combustible. El compromiso alcanzado por el gobierno australiano pretende dar respuesta a la preocupación de la industria automovilística de que las estrictas normas sobre emisiones puedan elevar los precios de los coches y reducir las opciones de los consumidores.
El Gobierno australiano dio a conocer en febrero las normas iniciales de ahorro de combustible, fijando los objetivos de emisiones para 2025 en 141 g de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro (km) para los turismos y 199 g para los vehículos comerciales ligeros. Estas normas debían reducirse a 58 g y 81 g respectivamente en 2029. En cambio, las normas suavizadas fijan ahora los objetivos de emisiones para los vehículos comerciales ligeros en 210g por km para 2025 y 110g para 2029. Además, el Gobierno ha retrasado la fecha de entrada en vigor del sistema de sanciones e incentivos de enero de 2025 a julio. La medida pretende dar más tiempo al sector para adaptarse y a los reguladores para implantar sistemas informáticos de supervisión. El Gobierno prevé que las normas revisadas ayuden a reducir las emisiones de CO2 en 321 millones de toneladas para 2025, frente a los 369 millones previstos en el plan inicial.
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